sábado, 25 de abril de 2020

Somos restaurados

Apreciar a Cristo como la realidad de la ofrenda por las transgresiones

Juan 1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: ¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!
1 Pedro 1:20 Ya conocido desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros.

¡Alabado sea el Señor que Él es nuestra ofrenda por el pecado y también es nuestra ofrenda por la transgresión! Siempre debemos tomarlo como nuestra ofrenda por el pecado y siempre debemos aplicarlo como nuestra ofrenda por la transgresión a fin de mantener una buena relación con Dios y con los hombres. Cuando somos restaurados, tenemos liberación, gozo, descanso y paz, pues el pecado ha sido eliminado, y somos rectos con Dios y con todos los demás. Tales personas son muy victoriosas. Ésta es la iglesia. La iglesia es ésta clase de personas que han sido restauradas y están llenas de tranquilidad, paz y gozo, y cuyo pecado ha sido anulado por medio de Jesús como la ofrenda por el pecado y cuyas transgresiones han sido eliminadas en virtud de Jesús como la ofrenda por la transgresión. Ya no hay nada que nos moleste ni por dentro ni por fuera; nuestro pecado interno ha sido quitado por Cristo como la ofrenda por el pecado y todas nuestras iniquidades, pecados y transgresiones externas han sido quitados por el Señor como ofrenda por la transgresión. Hemos sido completamente liberados. ¡Aleluya! Ya no estamos enredados con el pecado, ni tampoco hay culpa alguna por algún pecado. Somos tan rectos ante la presencia de Dios y de los hombres. Éste será un testimonio firme para todo el universo. Apliquemos a Cristo continuamente como ofrenda por el pecado y como ofrenda por la transgresión.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario