Tomar a Cristo como nuestra ofrenda por las transgresiones con miras al propósito de Dios.
Levítico 5:11 Pero si no tiene lo suficiente para dos tórtolas o dos palominos, traerá, como ofrenda suya por el pecado que ha cometido, la décima parte de un efa de flor de harina para ofrenda por el pecado; no pondrá sobre ella aceite ni olíbano, porque es ofrenda por el pecado.
Mateo 1:6 ... David engendró a Salomón de la que había sido mujer de Urías.
LOS ANTEPASADOS Y LA CONDICIÓN DEL REY (3)
Q. Salomón(2 S. 12:1-12, 24)
Q. Salomón(2 S. 12:1-12, 24)
Espero que el Señor le muestre a usted lo que las palabras humanas no pueden.Si usted siempre ha sido y sigue siendo una persona buena, común y corriente, quien nunca ha asesinado a otros (Mateo 5:21-22), nunca ha cometido una transgresión y nunca ha tenido que arrepentirse, entonces no es necesario que Dios le perdone. Si éste es su caso, entonces nunca existirá un Salomón, y el templo de Dios nunca será construido. Pues como hemos visto, la edificación del templo de Dios es el producto de la transgresión y el arrepentimiento del hombre más el perdón de Dios.
Un día le dije al Señor: “Señor, mi transgresión y mi arrepentimiento necesitan Tu perdón. Pero, Señor, Tú sabes mejor que yo que Tu perdón también requiere que cometa yo una transgresión. Mi transgresión necesita Tu perdón, y Tu perdón necesita mi transgresión. Si no tengo transgresiones, entonces Tú no puedes hacer nada con Tu perdón”. Cuando hablé así, parecía que me dijera: “Sí. Debido a tu transgresión y arrepentimiento tengo la oportunidad para ejercitar Mi perdón. Estoy contento con esto”. Pero nunca debemos decir: “Hagamos males para que vengan bienes”. Usted debe hacer todo lo posible para hacer lo recto ante los ojos del Señor. Pero por mucho que intente hacerlo, tarde o temprano algo sucederá. De repente, cometerá asesinato y se apoderará de otros, es decir cometerá transgresión. Sin embargo, después de cometer la transgresión, podrá arrepentirse. Si se arrepiente, Dios está listo para perdonarlo. Entonces engendrará un hijo y le dará el nombre de Salomón, el cual significa “pacífico” (2 S. 12:24; 1 Cr. 22:9). Pero Salomón tiene otro nombre, “Jedidías” (2 S. 12:25), el cual significa “amado de Jehová”. Para usted, Salomón significa “Pacífico”, pero para el Señor, significa “amado de Jehová”. Este hijo será el que construirá el templo de Dios, la iglesia de hoy.
Un día le dije al Señor: “Señor, mi transgresión y mi arrepentimiento necesitan Tu perdón. Pero, Señor, Tú sabes mejor que yo que Tu perdón también requiere que cometa yo una transgresión. Mi transgresión necesita Tu perdón, y Tu perdón necesita mi transgresión. Si no tengo transgresiones, entonces Tú no puedes hacer nada con Tu perdón”. Cuando hablé así, parecía que me dijera: “Sí. Debido a tu transgresión y arrepentimiento tengo la oportunidad para ejercitar Mi perdón. Estoy contento con esto”. Pero nunca debemos decir: “Hagamos males para que vengan bienes”. Usted debe hacer todo lo posible para hacer lo recto ante los ojos del Señor. Pero por mucho que intente hacerlo, tarde o temprano algo sucederá. De repente, cometerá asesinato y se apoderará de otros, es decir cometerá transgresión. Sin embargo, después de cometer la transgresión, podrá arrepentirse. Si se arrepiente, Dios está listo para perdonarlo. Entonces engendrará un hijo y le dará el nombre de Salomón, el cual significa “pacífico” (2 S. 12:24; 1 Cr. 22:9). Pero Salomón tiene otro nombre, “Jedidías” (2 S. 12:25), el cual significa “amado de Jehová”. Para usted, Salomón significa “Pacífico”, pero para el Señor, significa “amado de Jehová”. Este hijo será el que construirá el templo de Dios, la iglesia de hoy.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario